No le doy miedo a la abeja.


No le doy miedo a la abeja.
Conozco a la mariposa.
La gente linda del bosque 
me recibe cordialmente –

Llego y los arroyos ríen – y corre y baila la brisa; ¿Por qué empaño con los ojos este día de verano?


Emily Dickinson.

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Armando Guerrero, Oaxaca, México.