Mi corazón entiérrenlo
por separado.
Es frágil.
Abbas Kiarostami.
Nací en un bosque.
No sé cómo me llamo.
Nací en una montaña pero cambié
de idea. Nací
en el desierto. Toda mi gente
se murió en el incendio y me dejó
con los dioses. Me llamaban polvo.
Y cómo me quemaba. Vengo del mar,
yo creo. Vengo del berilio,
de la aguamarina. Toda mi gente
cruzó el borde del mundo a galope
tendido y me dejó en la puerta
de tu casa. Me llamaban
tristeza. No sé cómo me llamo.
Vengo de la guerra. Y cómo me quemaba.
Nací en llamas, yo creo. Un sol
del todo intencional. Un sol en reposo,
en constante crepúsculo, que se hunde en la tierra.
Camille Rankine.
Un día por fin supiste
lo que tenías que hacer, y lo empezaste,
aunque voces a tu alrededor
insistían en gritar
malos consejos,
aunque toda la casa
se puso a temblar
y sentiste el viejo tirón
en los tobillos.
“¡Arréglame la vida!”,
gritaba cada una de las voces.
Pero no te detuviste.
Sabías lo que tenías que hacer,
a pesar de que el viento levantara
con sus dedos rígidos
hasta los cimientos mismos,
aunque su melancolía
fuese tremenda.
Ya era bastante tarde
y era una noche espantosa
y la carretera estaba llena
de ramas y piedras caídas.
Pero poco a poco,
a medida que dejabas atrás sus voces,
las estrellas comenzaron a arder
a través de las capas de nubes,
y se oyó una nueva voz
que lentamente
reconociste como tu propia voz,
que te hacía compañía
mientras te adentrabas más y más,
en el mundo,
decidido a hacer
la única cosa que podías hacer
decidido a salvar
la única vida que podías salvar.
Mary Oliver.
1.
...
2.
A veces
la melancolía me deja sin aliento…
3.
...
4.
Instrucciones para vivir una vida:
Prestar atención.
Asombrarse.
Contarlo.
5.
Dos o tres veces en mi vida descubrí el amor.
Siempre parecía que lo arreglaba todo.
Siempre arreglaba muchas cosas
pero no todo.
Pero yo quedaba agradecido como si en efecto lo hubiese
arreglado todo, y por completo.
6.
...
Mary Oliver.
Todo lo que estaba roto se
olvidó de estar roto. Ahora vivo
en una casa de cielo, el sol
entra por todas las ventanas. Y también
tu presencia, tocarnos y contarnos cosas.
Terrenal y celestial al mismo tiempo. Cómo
puede ser, pero es. Todos los días, algo
en cuyo nombre está la Eternidad.
Mary Oliver.
Tras estudiar el ínfimo planeta
Dios volvió a hacer su cálculo.
No le quedaba espacio para un bosque sin límites
no tenía lugar para un mar infinito
por más eternamente que buscara
Y así fue cómo se inventó tus ojos
Garous Abdolmalekian.
Mientras bailes
puedes romper las reglas.
Algunas veces romper las reglas
es ampliar las reglas.
Otras veces no hay reglas.
Mary Oliver.
no hay nada que hacer
no para
está brotando a chorros
sin dormir desde anoche sigue saliendo sangre
todo está azul y silencioso
no hay duda enseguida moriré
pero qué aire!
porque ya está cercano abril
como manando con tanta fuerza desde el cielo azul
viene un hermoso viento
en los brotes nuevos del arce y las flores como pelo
levantando olas como hierbas de otoño
la estera de juncos con quemaduras también es azul
no sé si usted vuelve de un congreso de medicina o de dónde
pero si con su levita negra
me atiende tan en serio
aunque muera no puedo quejarme
a pesar de que sangro
si estoy tan tranquilo y no sufro
debe ser porque la mitad del alma ha abandonado ya el cuerpo
solo que a causa de la sangre
no puedo decirlo es terrible
visto por usted
será un panorama catastrófico
pero lo que yo veo
es solo un bello cielo azul
y un aire transparente
26-IV-1929
Miyazawa Kenji.
Me paro a escuchar, a auscultar
agachando la cabeza mi lamento interno.
Las personas que pasan creen
que estoy buscando una moneda que perdí.
Estás despedido, grito por dentro
después de un episodio especialmente malo.
Te vas a tener que ir sin previo aviso
ni indemnización. Acabas de perder
otra oportunidad de tener éxito.
Pero después me veo de pie en la salida,
deprimido y por irme, y con un gesto
desganado me invito a entrar de nuevo,
¿a quién podría conseguir, si no,
que haga este trabajo, a oscuras y sin aire?
David Ignatow.
Ninguno de nosotros la pasó bien este año:
pus alrededor de los ojos,
llagas que brotan y desaparecen sin explicación.
Pero todavía creemos que lo vamos a superar.
Celebro esta noticia
levantando un dedito.
James Tate.
¿Y si el aire se endurece
y nos atrapa?
Y sólo los que estaban abrazándose
en ese preciso momento
van a estar abrazándose.
Y sólo los que se estaban mirando
se van a estar mirando.
Los que acaban de hacer una promesa
nunca van a faltar a esa promesa.
El chico que cuenta en voz alta
detrás de un árbol
no va a llegar a veinte
detrás del árbol.
Y los otros chicos van a estar escondidos,
cada cual en su propia soledad momentánea.
El hombre que se tira desde un acantilado
al mar va estar tirándose.
Malena Mörling.
Tras el invierno, torpe y afligido,
florecí con la primavera. Una dulce luz
me colmó el pecho. Sacaba
una silla. Me sentaba durante horas frente al mar.
Escuchaba las balizas y aprendí
a expresar la diferencia entre una campana
y el sonido de una campana. Quería
todo lo que estaba a mi lado. Incluso quería
dejar de ser persona. Y lo logré.
Sé que lo hice. (Ella puede corroborarlo.)
Recuerdo aquella manaña en que cerré la caja de
la memoria y giré la llave.
Cerrada para siempre. Nadie sabe lo que me ocurrió
aquí fuera, mar. Solo tú y yo lo sabemos.
Por la noche, las nubes cubrieron la luna.
Por la mañana ya se habían ido. ¿Y aquella dulce luz
que dije antes? También se había ido.
Raymond Carver.
Hace mucho, mucho tiempo, antes de convertirme en una artista afligida, atormentada por el deseo pero incapaz de establecer vínculos duraderos, era la gloriosa soberana que unificaba al fin un país dividido: eso me dijo la adivina que me leyó la palma de la mano. Te esperan grandes cosas por delante, o tal vez por detrás: es difícil decirlo a ciencia cierta. Y sin embargo, agregó, ¿cuál es la diferencia? Ahora eres una nena de la mano de una adivina. Todo lo demás son hipótesis y sueños.
Louise Glück.