El minuto.


~siempre estoy luchando por el siguiente
minuto~, le digo a mi mujer.
entonces ella empieza a decirme
lo equivocado que estoy.
las esposas tienen por costumbre
no creer lo que sus maridos
les dicen.

el minuto es algo muy
sagrado.
he luchado por cada uno desde la
infancia.
sigo luchando por cada uno.
no he estado nunca aburrido ni
sin saber qué hacer a continuación.
incluso cuando no hago nada
saco partido al tiempo.

no alcanzo a entender
por qué la gente tiene que ir
a parques de atracciones o películas
o sentarse delante de la tele
o hacer crucigramas
o ir de picnic
o visitar a los parientes
o viajar
o hacer la mayoría de las cosas
que hacen.
mutilan minutos
horas,
días,
vidas.

no tienen ni idea de lo
precioso que es un
minuto.

lucho por entender la esencia
de mi tiempo.
eso no significa que
no pueda relajarme
y tomarme una hora libre
pero debe de ser cuando
yo quiera.

luchar por cada minuto es
luchar por lo que es posible en
tu interior,
de manera que tu vida y tu muerte
no sea como la suya.

no seas como ellos
y sobrevivirás.

minuto a
minuto.


Charles Bukowski.

Se pone el sol.

Nadie lamenta mi marcha,
ni siquiera yo;
pero debería haber un juglar
o al menos una copa de vino.

me parece que molesta sobre todo a los jóvenes:
una muerte lenta y no violenta.
aun así, hace soñar a cualquier hombre;
deseas un viejo barco que se hace a la mar,
la blanca vela recubierta de sal
y el mar que sacude indicios de inmortalidad.

el mar en la nariz
el mar en el pelo
el mar en los tuétanos, en los ojos
y sí, ahí en el pecho.
¿echaremos de menos
el amor de una mujer o la música o la comida
o el retozar del recio caballo
furioso venga a cocear terrones y destinos bien lejos
justo en el momento en que se pone el sol?

pero ahora me ha llegado el turno
y no hay la menor majestad en ello
porque no hubo majestad
antes
y ninguno de nosotros, cual gusanos sacados a mordiscos
de nuestras manzanas,
merece indulto.

la muerte me entra en la boca
y me serpentea por los dientes
y me pregunto si me asusta este morir sordo
y apenas triste que es
como el marchitar de una rosa.

Charles Bukowski.

Especial 1990.

Rendido por los años,
hastiado hasta los huesos,
bailando en la oscuridad con la
oscuridad,
el Chico Suicida
encanecido.

¡ah, los fugaces veranos
pasados y desaparecidos
para siempre!

¿es la muerte
lo que me sigue los pasos
ahora?

no, no es mas que mi gato,
esta
vez.

Charles Bukowski.

Tal como son las cosas.

Primero intentan doblegarte con la pobreza
absoluta
luego intentan doblegarte con la fama
vacía.

si no te doblega lo uno
ni lo otro
hay métodos naturales
como las enfermedades típicas
seguidas de una muerte
ingrata.

pero a la mayoría nos doblega mucho antes de
eso,
como debe
ser,

un terremoto
una inundación
el hambre
la ira
el suicidio
la desesperación

o sencillamente
quemarte gravemente
la nariz
mientras enciendes un
cigarrillo.

Charles Bukowski.

Sobre la competencia.

Cuanto más arriba llegas
mayor es la presión.

quienes se las arreglan para
durar
aprenden que la distancia
entre la
cumbre y el
abismo
es inmensa
hasta la
obscenidad.

y quienes
triunfan
saben
el secreto:
no lo
hay.

Charles Bukowski.

Mente y corazón.

Inexplicablemente estamos solos
solos por siempre
y así es como debía ser,
nunca debió ser
de ninguna otra manera;
y cuando empiece la lucha de la muerte
lo último que quiero ver
es
un corro* de rostros humanos
rondándome;
prefiero que sólo estén mis viejos amigos,
los muros de mi ser,
que sólo estén ellos.

he estado solo pero rara vez me he
sentido solo.
he saciado mi sed
en el pozo
de mi ser
y el vino era bueno,
el mejor que he bebido,
y esta noche
sentado
contemplando la oscuridad
por fin entiendo
la oscuridad y la
luz y todo lo que hay
entre una y otra

la tranquilidad de la mente y el corazón llega
cuando aceptamos lo que
hay:
habiendo
nacido en esta
extraña vida
debemos aceptar
la apuesta perdida de nuestros
días
y alegrarnos en cierta medida
del placer que supone
dejarlo todo
atrás.

no llores por mí.

no llores mi pérdida

lee
lo que he escrito
y luego
olvídalo
todo.

bebe del pozo
de tu ser
y empieza
de nuevo.

Charles Bukowski.


*Corro.
(Quizá del lat. cŭrrus, carro; cf. corral).
1. m. Cerco que forma la gente para hablar, para solazarse, etc.
2. m. Espacio que incluye.
3. m. Espacio circular o casi circular.

Saludo y despedida.

Saludo y despedida

delicada cual mariposa
aleteando a la
luz asesinada
pasaste por aquí
como el silbido del fuego
y cuando todo acabó
los muros se vinieron abajo
se izaron las banderas
y el amor quedó agotado.

dejaste atrás un par de zapatos
un viejo bolso
y algunas tarjetas de Navidad y
de cumpleaños
todas mías
sujetas
con una goma elástica
verde.

más que suficiente,
supongo,
porque
cuando tu amante se ha marchado,
gracias a los dioses,
el silencio es
definitivo.

Charles Bukowski.

701-762 A.C.

Estas noches oscuras
empiezo a sentirme como
el poeta chino Li Po:
bebo vino y escribo poemas
escribo poemas y bebo
vino

consciente
en todo momento de las estrictas limitaciones
que tiene el
ser humano

para luego
aceptar que

el vino y los poemas
se entremezclan
con suavidad:

sí, cabe encontrar
un remanso de paz
en esta guerra
interminable
que denominamos vida
donde
cosas
como la
luz, la sombra, el sonido,
los objetos
se tornan
suave
y justificadamente
fascinantes.

Li Po
borracho de
vino
sabía muy bien que
saber bien
un sola cosa
era lo mejor.

Charles Bukowski.

El buda Chinaski dice.

 

A veces
hay que
retroceder
uno o
dos pasos,
batirse en re-
tirada

cogete
un mes de
descanso

no hagas nada
no
quieras
hacer nada

la paz es
primordial
la paz es
primordial

aquello
que quieres
sea lo que sea
no vas a
conseguirlo
esforzándote
más de la cuenta.

cógete
diez años
de descanso

estarás
más
fuerte

cógete
veinte años
de descanso

estarás
mucho más
fuerte.

de todos modos,
no hay nada
que ganar

y
recuerda,
lo segundo mejor
que hay
es
dormir toda una noche
de un tirón

y
lo mejor:
una muerte
apacible.

mientras tanto
paga la factura del
gas
si puedes
y
evita
discutir con la
esposa.

Charles Bukowski.

Solo de nuevo.

Pienso en cada una de
ellas
viviendo en alguna otra parte
sentadas en alguna otra parte
o tal vez dando de comer a un
crío
o
leyendo un
periódico o gritándole
a su
nuevo maromo...*

pero por suerte
mi pasado femenino
(a mi modo de ver)
ha concluido
pacíficamente.

sin embargo, la mayoría de la gente parece estar
convencida de que una
nueva relación sin duda
funcionará.

que la anterior
no fue más que el
error de
escoger una mala
pareja.

nada más que
mal gusto
mala suerte
una jugarreta del destino.

y luego hay quienes
creen que las viejas
relaciones se pueden
retomar y
renovar.

pero, por favor,
si eres de esa opinion

no llames
no escribas
no vengas

y mientras tanto,
no
te sientas herida, porque este
poema durará mucho
más de lo que duramos
nosotros.

se lo merece:
su fuerza
reside en que
no
busca
compañía en
absoluto.

Charles Bukowski.


*Maromo.
(De maroma).
1. m. Novio o amante masculino. Se ha echado un maromo.
2. m. coloq. Individuo, tío, fulano.

El sol es el hazmerreír.

A medida que continúa el juego
deberías procurar decir cada vez más claro
lo que de veras
crees
incluso si lo que de veras
crees
resulta
equivocado.

puede ser una tarea
arriesgada
y difícil.

pero
si no puedes reírte
de la inmensa desventaja
que todos soportamos en nuestro
intento de entender
y saber

sin duda
tendrás un sueño
inquieto
en el
ataúd.

Charles Bukowski.

Avanzando hacia la oscuridad.

Si no conseguimos encontrar el valor para seguir,
¿qué haremos?
¿que deberíamos hacer?
¿que harías tú?
si no podemos encontrar el valor para seguir,
entonces,
¿qué día
qué minuto
de qué año
nos equivocamos?
¿o fue una acumulación de todos los
años?

tengo algunas respuestas.
morir, sí.
enloquecer, tal vez.

¿o quizá
apostarlo todo?

si no conseguimos encontrar el valor para seguir,
¿qué deberíamos hacer?
¿que hicieron todos los
demás?
siguieron viviendo su vida,
de mala manera.

nosotros haremos lo mismo,
probablemente.

vivir demasiado
exige algo más que
tiempo.

Charles Bukowski.

Unas meditaciones personales.

Tienen razón: tal vez ha sido demasiado fácil escribir sólo so-
bre mí mismo y los caballos y la bebida, pero también es
cierto que no intento demostrar nada. dar largos paseos de
un tiempo a esta parte ha sido agradable y aunque mi deseo
por la hembra se mantiene, ya no tengo necesidad de estar
siempre al acecho de nuevas conquistas. cabalgar la misma
yegua no tiene por qué ser aburrido. deja que las potrillas
salvajes den problemas a otros hombres. a menudo estoy sa-
tisfecho a solas. ahora la gente me resulta más entretenida
que repugnante (¿me estoy hablandando?) y aunque sigo te-
niendo noches y días de depresión, la máquina de escribir
no me falla. los lectores esperan un crecimiento continuado
de sus poetas pero a estas alturas ya me parece milagroso
aguantar (el tipo, jaja). largos paseos, sí. y la capacidad de no
preocuparme -a veces- mientras nuestra sociedad entra
en erupción y se debate no quiere decir que sea víctima de
ninguna merma artística. las tardes solitarias tras las cortinas
echadas, sin ser rico ni pobre, pueden resultar agradables.
¿llegará a tiempo la locura? no lo sé y no busco respuesta, só-
lo un espacio pequeño y tranquilo entre no saber, no querer
saber y, al cabo, averiguar.

Charles Bukowski.

Algo auténtico, una buena mujer.

Para ti Corn Poppy.



Dejo el libro y pregunto:
¿Cómo es que siempre andan escribiendo sobre
los toros, los toreros,
quienes nunca los han
visto?
y mientras rompo la tela de la
araña al coger el vino,
con el zumbido de bombarderos
quebrando el consuelo, decido
que debo escribir una carta impaciente a mi
cura sobre una puta de
la Calle 3
que no hace más que llamarme a las 3
de la madrugada.
con el culo lleno de
astillas,
pensando en poetas de cuaderno
y en el cura,
me acerco a la máquina de escribir
junto a la ventana
para ver mi carta
y mirar mirar
el cielo negro tinta
y mi mujer dice Mike, por
el amor de Dios,
la máquina de escribir toda la noche,
¿cómo voy a dormir? y me meto rápidamente
en la cama,
le beso el pelo y digo
lo siento lo siento lo siento
a veces me acaloro
no sé por qué...
un amigo mío ha
escrito un libro sobre
Manolete...
¿quién es ése? nadie, chavala,
un muerto
como Chopin o nuestro viejo cartero
o un perro,
duérmete, duérmete,
y la beso y le acaricio la
cabeza,
una buena mujer,
y poco después duerme mientras yo aguardo
la mañana.

Charles Bukowski.

Nada de líderes, por favor.

 

Invéntate y luego reinvéntate a ti mismo,
no nades en el mismo cenegal.
invéntate y luego reinvéntate a ti mismo
y
záfate de las garras de la mediocridad.

invéntate y reinvéntate a ti mismo,
cambia de tono y de forma tan a menudo que
nunca puedan
clasificarte.

cobra nuevas fuerzas y
acepta lo que hay
pero sólo según los términos que hayas inventado
y reinventado tú.

sé autodidacta.

y reinventa tu vida porque debes hacerlo,
es tu vida y
es historia
y el presente
sólo te pertenece
a ti.

Charles Bukowski.


Armando Guerrero, Oaxaca, México.